Entre 2012 y principios de 2019, las autoridades federales comandadas por la extinta
Procuraduría General de la República (PGR) –ahora Fiscalía– lograron asegurar más de 33 millones de objetos piratas en más de 3 mil 209 inmuebles cateados en todo el país, según datos oficiales.

A pesar de que el fenómeno cinematográfico de la temporada 2019, Roma, no se proyectó en las cadenas comerciales de cine, sino en la plataforma de video por streaming Netflix
que ha venido dando hit tras hit en los últimos años–, la piratería encontró una manera de vender en el mercado negro mexicano la película del director Alfonso Cuarón.
Ante la imposibilidad de grabar la cinta en el cine, los piratas mexicanos optaron por la
descarga ilegal. A las pocas horas de ser liberada, la película protagonizada por Yalitza
Aparicio ya podía conseguirse en mercados sobre ruedas de todo el país, por unos 10
pesos, que equivalen a medio dólar, apenas una fracción de lo que cuesta la suscripción
mensual al servicio básico de video bajo demanda.
Este caso ejemplifica cómo los esfuerzos por combatir la piratería, sin importar si vienen de autoridades o la iniciativa privada, se han quedado cortos frente a un delito que no distingue de marcas, donde ocho de cada 10 habitantes consume imitaciones sin remordimiento, pues no lo consideran grave.
En total son más de 11 millones de productos pirata decomisados en Tepito, donde los
discos de música y películas –cuyos contenidos se obtuvieron ilegalmente– siguen siendo los más solicitados y representan 98 por ciento de la mercancía decomisada por la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra los Derechos de Autor y la Propiedad Industrial.

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) señala que la piratería incluye desde reproducir hasta distribuir copias ilegales de productos que estén protegidos por el derecho de propiedad intelectual. En México, estos delitos son perseguidos de oficio desde 2010, gracias a las modificaciones al Código Penal Federal y a la Ley de la Propiedad Industrial (LPI). Las consecuencias de esta práctica no solamente afectan a la economía, sino a la propiedad intelectual y a la generación de los impuestos que sirven para sustentar el desarrollo del país.
En diciembre de 2019 se llevó a cabo una investigación cualitativa que conllevaba una encuesta sobre hábitos de consumo de piratería. Teniendo como resultado que el 85% de las personas encuestadas reconoció haber comprado piratería. Se piensa
que la piratería beneficia al comercio informal y al ambulantaje, pero también la gente estaría dispuesta a pagar por este tipo de descargas un promedio de $141.00 pesos mensuales. 79% accede en casa a internet para realizar descargas y 37% declara tener software pirata en su computadora.
Los productos que más se compran en la piratería son las películas, con 39%, calzado 23%, música 22%, celulares y ropa con 20%. Ante esto es necesario generar una cultura antipiratería, con campañas de concientización en medios de comunicación con tono fuerte que muestre lo que hay detrás de este acto, consecuencias y soluciones.
Comentario
En comunicación una de las ramas son los medios y multimedia, a pesar de que no es un problema de integridad personal, si es un problema en la parte económica. La mayoría de la gente dentro de su ignorancia piensa que el literal copiar una película no repercute en nada, hacer un video, película o serie también cuesta y se espera que esa inversión se recupere en la ganancia y entonces esta se ve afectada cuando la gente no ve el contenido de la fuente directa.
Como ya lo he mencionado el streaming ha traído sus pros y contras y este sería un contra ya que es más fácil poder piratear el contenido, esto no creo que se erradique pues si hablamos de series sacadas de estas plataformas extranjeras eventualmente subirán sus precios a causa de los impuestos y por tanto subirá el precio de la mensualidad, si se entiende a partir del contexto social que se vive en México el ciudadano siempre busca respecto a la cantidad, en las películas nacionales lo mismo y si el vendedor no genera este pensamiento entonces seguirán los puestos perpetuamente.
Reflexión
Hace unos días familiares cercanos fallecieron a causa del COVID-19, sinceramente no creí que me llegará a enterar de algún caso doloso en mi familia, se trata de entender y aprender de esta situación. En ningún momento lo tomé a juego y es por ello que ahora tengo muchos sentimientos encontrados pues no puedes proteger a todos aunque quisieras, espero que la gente que dice que es parte del gobierno repiense sus comentarios sensacionalistas que solo promueven alboroto y mi familia vivió las consecuencias de ello.
Así como hemos sido víctimas de esto tengo familia en el área de la salud que esta dando su mejor esfuerzo día con día para mantener a salvo los que quedamos y salvar la vida de otras personas.
Referencias
Botello, J. (2020). Piratería. Desarrollo y Legislación I. En línea. Recuperado de https://josebotello.wordpress.com/4-medios-emergentes/
