El cine como industria tuvo su plataforma en las primeras décadas del siglo XX, y la
imagen fue su principal elemento de identidad. No será hasta la crisis de 1929 y la
necesidad de financiamiento que los empresarios voltean su mirada a la integración de la imagen con el sonido.Surge así el cine sonoro, no exento de temores y recelos
empresariales. El cine nació con una marcada vocación de reproducir la realidad de la manera más fiel posible
En México, la historia de la industria cinematográfica es paradójica: se
instituye antes de contar con una plataforma sólida. Es bajo la protección del Estado —y
su discurso nacionalista— que los empresarios “arriesgan su capital” para el desarrollo
del cine. Por decreto, vía protección arancelaria, se constituyen asociaciones y
compañías que no habían filmado antes.
